28 mayo 2010

El primeR d¡a---


Y el gran día llegó, esperaba que la saludaran con alegría como no hace mucho tiempo, pero la sorpresa era otra, sus miradas apenas si se cruzaron, su corazón latía rápidamente al tiempo en que su alma y todo su ser lloraban; una amargura inmensa la rodeo y una pequeña sonrisa dibujo la tristeza de su rostro, no sabía qué hacer no entendía qué pasaba ni como había pasado, el silencio se acerco como fiel compañero, pero no fue bien recibido, ansiaba saber, escuchar y tratar de entender esa distancia que guardaban hacia ella; buscó con temor, cada momento, cada encuentro, cada palabra, todo apuntaba a la misma dirección. Él había traspasado todas las fronteras de la confianza, creo, ni siquiera sabía que las había, -le está costando mucho superar esto, no sé cómo ayudarla-, era lo que decía. Pero no había nadie, muchos se burlaban, otros murmuraban e incluso algunos estaban a su lado pero nadie intentó hacer algo, cada día se hundía en su desdicha y en su vergüenza, su exclusión a la gente aumentó y se sentía más miserable.


Ahora no era lo mismo, las cosas habían pasado muy rápido, todo era confuso, la gente creía tener la razón, todos pedían que hiciera algo distinto a lo que ella quería, ¿esa era la razón?, quizá por eso bajaban la mirada antes de verla, por eso él tenía una esperanza, por eso la persuasión en cada ocasión, quizá por eso se burlaban y lo recordaban constantemente.

Tenía dos opciones, una significaba amor, aceptación, pertenencia, admiración, emoción, la alegría y fortuna de muchos pero el vacío en ti, la otra, era el enojo,la tristeza, el rechazo, el falso juicio, la desconfianza, la burla, el orgullo; pero había tranquilidad y paz en su ser, aun así, temblaba cada vez que pasaban estas cosas, no sabía si la decisión era correcta pero estaba tomada, muchos se empeñaba en lastimarla pero ninguno lo lograba...